La música del casamiento: Claves para que la pista explote (y errores a evitar)

Podés tener el mejor catering y la decoración más instagrameable, pero si la música falla, la fiesta se apaga. En Argentina, el éxito de un casamiento se mide por una sola variable: cuánto tiempo duró la gente en la pista.

La música es el hilo conductor de las emociones: te hace llorar en la ceremonia, te relaja en la recepción y te hace saltar hasta las 5 de la mañana en el baile. Pero, ¿cómo asegurarse de que el DJ entienda exactamente lo que ustedes quieren (y lo que no)?

Aquí te dejamos la guía para musicalizar tu boda sin morir en el intento.

1. La música no empieza en el baile

Muchos novios se obsesionan con el "cachengue" y se olvidan del clima previo. La música construye atmósfera desde el minuto cero.

  • La Recepción: Es el momento de la charla y el reencuentro. El volumen debe ser amigable (que no obligue a gritar). Géneros como Jazz covers, Bossa Nova, Indie Folk o incluso versiones acústicas de rock nacional funcionan perfecto para "romper el hielo" sin invadir.

  • La Cena: Acá el ritmo baja aún más. El objetivo es acompañar. Un error común es dejar un silencio total o poner música demasiado "dormilona". Buscá playlists de estilo "Dinner Vibes" o "Soul" que mantengan la elegancia.

2. Los "Momentos Highlights" (Canciones que marcan)

Hay 3 momentos donde la canción que elijan va a quedar grabada en el video para siempre. No los elijan a las apuradas.

  1. La Entrada al Salón: Es su presentación oficial como matrimonio ante los invitados. ¿Quieren entrar con energía (tipo Coldplay o electrónica arriba) para levantar a la gente, o prefieren algo romántico y emotivo? Definan qué energía quieren proyectar.

  2. El Vals (¿Se sigue usando?): Sí, pero reversionado. Si el "Danubio Azul" les parece antiguo, pueden bailar un tema lento que sea "su tema". Lo importante es el momento simbólico de bailar solos, no el género musical.

  3. El Fin de Fiesta: El último tema es el que la gente se lleva tarareando a casa. Clásicos de rock nacional, temas de cancha o hits de nostalgia (tipo Queen o Frank Sinatra) son cierres épicos.

3. La "Lista Negra" (Tan importante como la "Blanca")

Todos sabemos qué nos gusta, pero es vital comunicarle al DJ qué odiamos. La "Lista Negra" es ese listado de canciones o géneros que están prohibidos en tu casamiento.

  • ¿Odian la cumbia vieja? Anótenlo.

  • ¿No quieren coreografías tipo "La Macarena" o el "Meneaito"? Avísenlo.

  • ¿Hay algún tema que les traiga un mal recuerdo (ex parejas, momentos tristes)? El DJ tiene que saberlo para no meter la pata.

4. Confía en el DJ (Él lee la pista)

El error número uno de las parejas es querer armar la playlist tema por tema, como si fuera su Spotify personal. Ustedes contratan a un profesional por su capacidad de leer a la gente.

  • Ustedes le dan la dirección: "Nos gusta el pop de los 90, el reggaetón nuevo y el rock nacional".

  • Él decide el orden: El DJ sabe cuándo poner ese hit para levantar a la tía que se sentó, o cuándo bajar un cambio para que la gente vaya a la barra. Si le atan las manos con una lista estricta, se pierde la magia de la reacción en vivo.

Conclusión

La música es empatía. Se trata de celebrar su gusto musical, pero también de entender que hay invitados de todas las edades. El equilibrio entre "su onda" y los "hits universales" es lo que garantiza una fiesta inolvidable.

 

¿Te casas?

Dejanos tus datos para compartirte más información sobre el proveedor que te interese o sobre lo que estés buscando.

Anterior
Anterior

Trajes de Novio 2026: Guía para tener estilo

Siguiente
Siguiente

Testigos de casamiento: Cuántos son, qué hacen y a quién elegir